Antes de contaros mi parto voy a hacer un pequeño paréntesis para explicaros las últimas semanas de embarazo. Siendo el segundo, todo debería ir más fluido, no? PUES NO. Todo el embarazo con la paranoia de que si se adelantaba mucho tendría que ser en hospital. Y con el miedo de que no fuera todo tan bien como con Alex, que cuando una ha tenido un parto perfecto tiene las expectativas muy altas. Y todo el embarazo con más flujo que las cataratas del Niágara. Creéis que sabéis lo que es tener mucho flujo? NO, NO LO SABÉIS! Es broma, igual sí lo sabéis. Y oye que te explican que hay mujeres que podrían llenar un vaso al día pero por el amor de dios en la semana 37 avisé que había roto aguas porque estaba convencida Y ERA FLUJO!! Qué manera de sufrir las últimas semanas, todo el rato pensado que igual tienes la bolsa rota y dando por saco a tus pobres comadronas que yo creo que llegaron a soñar conmigo y mi bolsa no rota. Quin patiment! Por suerte, todas estas cosas son fruto de una ...
Mucho ha llovido desde mayo del 2018 pero aquí rescato la entrevista que me hicieron en Maternidades . Noelia García tiene una discapacidad del 65%, tras operarse la espalda por una grave escoliosis que le afecta desde niña. Soñaba con tener muchos hijos, aunque su lesión le impidiera parir con epidural o cogerlos en brazos durante más de 10 minutos. El parto natural en casa y el porteo ergonómico le han permitido alcanzar su sueño. Los dolores crónicos le impiden ejercer su adorado trabajo de maestra infantil y, mientras asume su nueva vida entre calmantes y antidepresivos, lucha por sentirse útil ayudando a otras madres en grupos de crianza virtual como asesora de porteo y activista del parto respetado. Noelia García (Barcelona, 1982) tiene desde los 11 años una gran escoliosis que ha derivado en una discapacidad del 65%. “Mi columna es una gran S: ya no recuerdo cómo es la vida sin dolor”, reconoce. A los 29 años se sometió a una compleja operación de más de 20 horas en...
Todo es diferente. Cuando acabó la operación y me desperté, pensé que algo iba mal y que me había despertado en mitad de la intervención. Cuando sientes como si dos vigas te atravesaran la espalda, cuando tienes la sensación de haber caído de un 7º en obras y haberte incrustado en los escombros, tienes la esperanza de que algo falte por acabar. Pero el mundo se te viene encima cuando te dicen: no, ya ha acabado todo, ha ido bien. Bien? En serio? Que alguien me mate, por favor. Eso pensé, allí en la UVI, con tubos por todas partes, alguien explicándome cómo administrarme la morfina y la sensación de que una pesadilla comenzaba. Luego te pasas más de un mes sin poder ir sola ni a hacer pis, porque tu cuerpo no te permite hacer un movimiento tan complejo como bajarte y subirte las bragas. No puedes ni ducharte sola. Y realmente te sientes humillada. Sabes que todo pasará, pero eso no evita el sentimiento. Ayuda para todo, levantarte de la cama, vestirte, peinarte… Tu cuerpo no es tuyo. ...
muchas gracias !! ;)
ResponderEliminaranimo y un abrazo a todos
nani