martes, 21 de agosto de 2012

Una experiencia única!


Bueno, pues ya van 30. Madre mía cómo pasa el tiempo… Es increíble echar la vista atrás y ver el camino andado. Como mirar desde ese avión hacia abajo. Lo que atenúa el vértigo es la compañía. En el avión, la de los dos hombres que te acompañan con una sonrisa y hablando como si tirarse de un avión fuera más o menos como ir a comprar el pan. Con calma, con tranquilidad, con una broma. En la vida, la compañía es más amplia y tiene más funciones, aunque al final se resumen en la misma: que se te pase el vértigo.  El vértigo que te hace pedir que se pare el mundo. Y como lo consiguen tan bien, no queda más que pedir que se repita la experiencia.
Gracias a todos los que han acompañado y acompañan este camino y hacen que suene otra música.



No estarás sola,
vendrán a buscarte batallones de soldados
que a tu guerrilla de paz se han enrolado.
Y yo en primera fila de combate
abriendo trincheras
para protegernos, mi guerrillera.

No estarás sola,
te saludarán a tu paso en mil idiomas, con mil lenguajes,
la gente a la que despertaste en cada viaje,
los que dormían en las calles,
a los que preguntaste,
por su esperanza, por su desastre.

No habrá distancias
que no cubra cualquier hombre que te busque.
No habrá rincón en que tu nombre no se pronuncie.
No habrá misterio o duda en que tu presencia no luzca,
faro solidario en ausencia de paz,
en tiempos difíciles Estrella Polar.

Sola nunca, nunca estarás.

No estarás sola,
siempre habrá quien se parta en dos en cada despedida,
quien te de aliento cuando te des por vencida.
Tu revolución llenará sonrisas,
yo la incorporé a mis aperos
de trabajo, a mi vida.

Clava hoy tus raíces en mí.
Quién pudiera retenerte en Madrid.
Visitaremos lugares a los que hemos
ido antes juntos,
antes de conocerte,
antes de encontrarte.

No estarás sola,
siempre habrá quien te ayude a hacer las mudanzas,
quien te regale manos flores presencias sin pedir nada.
Y allí estaré para amarte,
y aunque no esté,
allí estaré para amarte.

No estarás sola.
No, no estarás sola.
No estarás sola.


viernes, 10 de agosto de 2012

Calor? Qué va


Es difícil aceptar que no tienes lo que quieres, cuando lo que quieres es encontrarte bien. Y es difícil para mi cabeza no darle vueltas. Soy consciente de que otros viven con peores limitaciones que las mías y viven felices y sin preguntarle a gritos al mundo porqué tienen que llevar esa carga. Bueno, les envidio, yo no soy así. Ojalá lo fuera.

Así que sólo me queda observar más detenidamente las cosas buenas que me ofrece la vida, que no son pocas. Lo sé. Simplemente, mientras las observo y las agradezco a la vez me estoy preguntando porqué narices no me deja en paz el dolor ni siquiera en vacaciones. Pero bueno, algo he avanzado, al menos me lo pregunto menos a menudo. Sé quién soy. Y aunque mi cuerpo no me acompaña, soy quien quiero ser.

En otro orden de cosas, las vacaciones están muy bien, pero yo echo de menos a mis brujas, y a mis 25 delincuentes, a los que despedí con lágrimas en los ojos el último día de clase. Dos años con el mismo grupo, va a ser difícil no echarlos de menos. Sobre todo cuando recibes fotos de caras sonrientes con tu carta de verano en la mano, o cuando recibes postales deseándote buen verano y pidiéndote que no llores.

Y hoy Sunna no puede tener más calor la pobre. Está en el rincón más fresco de la casa mirándome con cara de: esto va a durar mucho? Que hi farem.

Os dejo una foto del regalazo de los delincuentes, que ha sido precioso.

Besos de lejos, que hace mucho calor.