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Físico VS Emocional

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Cuando tienes que mandar tú pero manda tu cuerpo, todo se hace más difícil. Eres una persona fuerte, pero el dolor te arrastra a la sombra y te sujeta allí abajo. Y allí todo es más difícil, más oscuro. Ves tus propias capacidades menguadas. Te sientes todavía peor contigo misma. No vales para nada, te dice desde su agujero. Mírate aquí. Mírate y recuerda que ya no eres la de antes. Que ya no puedes manejarme. No eres más que un lastre para los que te rodean. Y para ti misma. Qué esperas de la vida? Hoy ni siquiera puedes ponerte los zapatos. No puedes llevar una jornada laboral normal y una casa. No puedes. Todo te queda grande. Algún día querrás tener un hijo, y él también sufrirá quién eres ahora. Lo sufrirá cuando no puedas hacer lo que el resto. Cuando no puedas darle todo lo que querrías. Todo lo que se merecerá. No podrás, y tú tendrás la culpa de que no tenga la madre que cualquiera se merece. Y cuando te ha arrastrado, es muy difícil salir del bucle. Te agarra fuerte y te bom...

12 años

Cómo pasa el tiempo. Vuela sin que te des cuenta. Ayer parece que tenías todo por aprender. Un camino sin definir, con todas la posibilidades por delante. Y hoy echas la vista atrás y tienes una mano en la tuya. Has hecho un camino casi sin darte cuenta, lleno de experiencias, de aprendizaje, de baches y de superación. Y esa mano siempre ha estado sobre la tuya. Ha tirado de ti cuando te has caído. Te ha empujado cuando dudabas. Te ha sujetado la cabeza durante las migrañas. Ha esperado pacientemente frente a la puerta de tantos médicos. Te ha arropado susurrando las mejores palabras cuando más falta te hacía. Te ha visto llorar hasta desfallecer y te ha hecho reír en los peores momentos. Te ha visto siempre con los mejores ojos. Hermosa con los párpados hinchados… Y mirando atrás ves que no podrías haberlo hecho sin él. Ves que no cabe en tu cabeza una vida sin él. Todo tu futuro es a su lado, porque es la persona más maravillosa que conoces. Porque quieres poder hacerle feliz como...

Afortunada

Cuando tienes manos a la que agarrarte cuando el mundo corre tanto que te sobrecoge el vértigo. Cuando sabes que, si quieres, tus lágrimas nunca rodaran solas por tus mejillas. Cuando da igual cuántas veces caigas, porque siempre te ayudaran a levantarte. Cuando estás segura de que alguien te sacará una sonrisa, aún en los peores momentos. Cuando ir al trabajo es una terapia de risas y complicidad. Cuando no sólo te las dan los niños. Cuando tu más grave dilema es qué teléfono marcar parar buscar consuelo. Todo da vueltas y te parece que no puedes seguir el ritmo. Pero siempre hay un buen copiloto guiándote y dando ánimo. Gracias a todos los que arropan a esta mente complicada y retorcida empeñada en dañarse a sí misma. Gracias al que lo vive todo, sin descanso, soportando el embiste de las peores tempestades, cobijando del frío temporal. Aunque me parece la “fiesta” más tonta del mundo, os dejo una canción de amor de verdad. Amores imposibles, Ismael Serrano Cuando caiga la tarde, ...

Torpeza emocional

No la notas siempre. Te acompaña dormida, y la odias cuando te bloquea. Es la que te hace abrir un blog en lugar de hablar de tus sentimientos con tus amigos. Es la que te hace lamentar no haber dado un abrazo. La que te hace rodar lágrimas por el dolor de alguien a quien quieres, sin que ese alguien lo sepa jamás. Esta semana alguien necesitaba aliento. Y un abrazo. Y sentir que no está sola. Y yo querría haberla abrazado hasta dejarla sin aliento. Querría haberle dicho muchas cosas. Pero no lo hice. Y luego me he sentido estúpida y egoísta por no franquear esa barrera. No es la primera vez, ni será la última. Cuántas veces pienso en muestras de cariño y palabras una vez han pasado los momentos adecuados. Esos momentos en los que quieres que otras personas sepan que estás ahí. Para lo que quieran, para lo que necesiten. Pero no lo haces, te quedas como una imbécil sintiendo esa necesidad, incapaz de dar el paso. Siempre creo que la gente a la que quiero nunca sabe hasta qué punto. ...

Cómo te sientes?

Todo es diferente. Cuando acabó la operación y me desperté, pensé que algo iba mal y que me había despertado en mitad de la intervención. Cuando sientes como si dos vigas te atravesaran la espalda, cuando tienes la sensación de haber caído de un 7º en obras y haberte incrustado en los escombros, tienes la esperanza de que algo falte por acabar. Pero el mundo se te viene encima cuando te dicen: no, ya ha acabado todo, ha ido bien. Bien? En serio? Que alguien me mate, por favor. Eso pensé, allí en la UVI, con tubos por todas partes, alguien explicándome cómo administrarme la morfina y la sensación de que una pesadilla comenzaba. Luego te pasas más de un mes sin poder ir sola ni a hacer pis, porque tu cuerpo no te permite hacer un movimiento tan complejo como bajarte y subirte las bragas. No puedes ni ducharte sola. Y realmente te sientes humillada. Sabes que todo pasará, pero eso no evita el sentimiento. Ayuda para todo, levantarte de la cama, vestirte, peinarte… Tu cuerpo no es tuyo. ...

Sólo te importa a ti

La gente te ve, y qué piensa? Muchos no entienden porqué tienes concedido un 52% de discapacidad. Lo ven como, anda, qué morro. No te jode. Pero es que ellos te ven bien. Te desenvuelves bien por la vida. Te esfuerzas para que te vean bien. Nadie ve lo que te supone que te caiga el lápiz al suelo. Lo lejos que te queda ese suelo, el esfuerzo que te supone alcanzarlo. O incluso, si estás sentada a una mesa, la imposibilidad de realizar la maniobra para hacer algo tan sencillo como recuperar tu lápiz del suelo. No ven el show de cortarse las uñas de los pies o depilarse. O secarse el pelo, levantando los brazos con un secador que para cualquier ser humano, pesa lo suficientemente poco para que no te cueste un imperio mantenerlo sobre tu cabeza un ratito. No ven cómo vas sentada en el tren a veces, sin apoyarte en el respaldo, porque el día ha sido duro y el contacto duro del plástico se te clava como si llevara cientos de astillas. No ven el drama de encontrar el tren lleno y hacer el...

Solas?

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Nunca Hoy le voy a dedicar la entrada a este blog, de Nani. Su historia pone los pelos de punta y nos enseña a valorar muchas cosas.  Nani