Todo es diferente. Cuando acabó la operación y me desperté, pensé que algo iba mal y que me había despertado en mitad de la intervención. Cuando sientes como si dos vigas te atravesaran la espalda, cuando tienes la sensación de haber caído de un 7º en obras y haberte incrustado en los escombros, tienes la esperanza de que algo falte por acabar. Pero el mundo se te viene encima cuando te dicen: no, ya ha acabado todo, ha ido bien. Bien? En serio? Que alguien me mate, por favor. Eso pensé, allí en la UVI, con tubos por todas partes, alguien explicándome cómo administrarme la morfina y la sensación de que una pesadilla comenzaba. Luego te pasas más de un mes sin poder ir sola ni a hacer pis, porque tu cuerpo no te permite hacer un movimiento tan complejo como bajarte y subirte las bragas. No puedes ni ducharte sola. Y realmente te sientes humillada. Sabes que todo pasará, pero eso no evita el sentimiento. Ayuda para todo, levantarte de la cama, vestirte, peinarte… Tu cuerpo no es tuyo. ...
Cuando tienes que mandar tú pero manda tu cuerpo, todo se hace más difícil. Eres una persona fuerte, pero el dolor te arrastra a la sombra y te sujeta allí abajo. Y allí todo es más difícil, más oscuro. Ves tus propias capacidades menguadas. Te sientes todavía peor contigo misma. No vales para nada, te dice desde su agujero. Mírate aquí. Mírate y recuerda que ya no eres la de antes. Que ya no puedes manejarme. No eres más que un lastre para los que te rodean. Y para ti misma. Qué esperas de la vida? Hoy ni siquiera puedes ponerte los zapatos. No puedes llevar una jornada laboral normal y una casa. No puedes. Todo te queda grande. Algún día querrás tener un hijo, y él también sufrirá quién eres ahora. Lo sufrirá cuando no puedas hacer lo que el resto. Cuando no puedas darle todo lo que querrías. Todo lo que se merecerá. No podrás, y tú tendrás la culpa de que no tenga la madre que cualquiera se merece. Y cuando te ha arrastrado, es muy difícil salir del bucle. Te agarra fuerte y te bom...
Antes de contaros mi parto voy a hacer un pequeño paréntesis para explicaros las últimas semanas de embarazo. Siendo el segundo, todo debería ir más fluido, no? PUES NO. Todo el embarazo con la paranoia de que si se adelantaba mucho tendría que ser en hospital. Y con el miedo de que no fuera todo tan bien como con Alex, que cuando una ha tenido un parto perfecto tiene las expectativas muy altas. Y todo el embarazo con más flujo que las cataratas del Niágara. Creéis que sabéis lo que es tener mucho flujo? NO, NO LO SABÉIS! Es broma, igual sí lo sabéis. Y oye que te explican que hay mujeres que podrían llenar un vaso al día pero por el amor de dios en la semana 37 avisé que había roto aguas porque estaba convencida Y ERA FLUJO!! Qué manera de sufrir las últimas semanas, todo el rato pensado que igual tienes la bolsa rota y dando por saco a tus pobres comadronas que yo creo que llegaron a soñar conmigo y mi bolsa no rota. Quin patiment! Por suerte, todas estas cosas son fruto de una ...
muchas gracias !! ;)
ResponderEliminaranimo y un abrazo a todos
nani