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De cómo Gaël llegó al mundo

Antes de contaros mi parto voy a hacer un pequeño paréntesis para explicaros las últimas semanas de embarazo. Siendo el segundo, todo debería ir más fluido, no? PUES NO. Todo el embarazo con la paranoia de que si se adelantaba mucho tendría que ser en hospital. Y con el miedo de que no fuera todo tan bien como con Alex, que cuando una ha tenido un parto perfecto tiene las expectativas muy altas. Y todo el embarazo con más flujo que las cataratas del Niágara. Creéis que sabéis lo que es tener mucho flujo? NO, NO LO SABÉIS! Es broma, igual sí lo sabéis. Y oye que te explican que hay mujeres que podrían llenar un vaso al día pero por el amor de dios en la semana 37 avisé que había roto aguas porque estaba convencida Y ERA FLUJO!! Qué manera de sufrir las últimas semanas, todo el rato pensado que igual tienes la bolsa rota y dando por saco a tus pobres comadronas que yo creo que llegaron a soñar conmigo y mi bolsa no rota. Quin patiment! Por suerte, todas estas cosas son fruto de una ...

Escoliosis y porteo

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Si queréis portear y tenéis dudas, sobre vuestras pobres espaldas, sobre si es difícil, sobre si mataréis de calor a vuestro bebé... Nada mejor que acudir a Kangura. Si podéis hacer un taller con ellos es una auténtica maravilla (y gratis) y te asesoran estupendamente tanto en persona como online (los pedidos rapidísimo están en tu casa!) Y si a alguien le quedan dudas de si con una piltrafa de espalda es mejor agacharse todo el rato al carro o portear, aquí mi experiencia . Sobre todo, es muy importante que cada familia elija libremente y con información y asesoramiento en la mano, y que el resto del mundo se meta la lengua en el culito. Feliz finde!!

Te regalo mis zapatos

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Harta. De que te creas que puedes juzgarme sin ponerte mis zapatos. De que creas que porque me ves buena cara, una sonrisa y un bebé en los brazos digas que no sabes cómo puedo DECIR que tengo mal la espalda. Te regalo los bloqueos, los dolores, los despertares por la noche. Los calambres. Las cajas de calmantes y la culpa cada vez que te tomas uno. Te regalo las limitaciones y las lágrimas contenidas cuando ves que quieres y no puedes. También las lágrimas de madrugada. Te regalo la incertidumbre de hasta dónde aguarás, de cuándo tendrás que decir basta. Te regalo el orgullo garganta abajo cada vez que pidas ayuda. Te puedes llevar el papelito que me certifica un % de lisiada. Te lo puedes llevar porque sólo me sirve para pagar menos en el metro. Pero te lo tienes que llevar con todo lo demás. Incluida tu miradita cuando te digo que vengo a tramitar mi discapacidad. Va en un pack muy completo. Lisiadas del mundo, no se os ocurra tratar de ser felices. No llevéis buena ca...

Mujeres bellas

El mundo es de los hombres. Las mujeres nos criticamos, nos hundimos unas a otras. Eso dicen, no? Siempre me lo había creído un poquito, sobre todo porque me llevaba muy bien con los hombres. Cuando encontré a mi Gallinero todas flipábamos. “Uala, qué guay, que seamos tantas y nos llevemos todas tan bien”; “Y no hay malos rollos ni critiqueo!”. Han pasado muchos años (joderhayquevercómopasaeltiempo) y el hecho de que cada vez nos queramos más no deja de desmentir esa guerra femenina que siempre tratan de hacernos creer que exista. Bueno, somos una excepción, se puede pensar. Luego entré en el honorable club de Les Bruixes, donde mujeres de edades diferentes y con visiones diferentes de muchas cosas se apoyan incondicionalmente y donde se respira puro amor. Vaya, formo parte de dos grupos de mujeres que no se despellejan! Se quieren y se apoyan! QuéfuertemeparecetodoWendy Y bueno, el hecho de crear vida en mi vientre me ha traído, a parte de al amor de mi vida, un m...

De cómo Alexis llegó al mundo

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Hay una versión corta para resumir cómo fue mi parto. Bien. Alexis llegó tras no muchas horas de contracciones cortas e intensas y todo fue estupendamente.   Hay otra versión más larga que habla de mujeres que te dicen “ sí, puedes ” y de miedos que ganan batallas a otros miedos. Esa versión más larga empieza con una mujer que no sabe si podrá hacer las cosas como quiere. Porque sabe que su cuerpo la boicotea muchas veces. Es la misma mujer que tiene pánico a no controlar la situación y que todo acabe orquestado por un montón de gente con batas blancas en un entorno extraño.  Para mí era muy importante que Alexis llegara al mundo de una forma respetada e íntima. Pero, ¿me iba a dejar mi espalda? ¿Me iban a dejar las circunstancias? El miedo a no poder hacerlo, a no saber hacerlo, me picaba por las noches en la boca del estómago. Me susurraba todas las cosas feas a las que me abocan mis limitaciones. Desde el principio busqué cómo podía evitar ir a ciegas a parir...

Consejos que no he pedido y ESOS niños

Todas las recién paridas de mi entorno (últimamente unas cuantas) coinciden en una cosa: están hasta las narices de mucha gente. No hago más que oír: ya verás, te van a decir de todo; qué agobio, todo el mundo cree que sabe más que tú; prepárate para millones de “consejos”. Y es que parece que cuando el ser humano conoce a una embarazada o recién parida ven un cartel en su frente que dice: “oh sí, cuéntame todo tu conocimiento sobre el mundo bebé, por favor, lo estoy deseando”. Da igual que no tengan hijos y que no hayan convivido con un bebé en su vida. Todo el mundo tiene algo que decir. Cuando te compras un coche, unas vacaciones, unos vaqueros o un piso nadie viene a acribillarte con su sabiduría y a pretender dejar bien claro tu inutilidad. En cambio cuando vas a ser madre o acabas de serlo, parece que todo el mundo se cree con derecho de meter las narices. “¿Otra vez a la teta?” “Tienes que dejarla llorar” “No la vas a sacar de tu cama en la vida, es mejor que duerma...

El día de la ira

Nunca fui mucho de banderas. Me importan bastante poco. El fenómeno independentista, sin embargo, casi te obliga a posicionarte. Y eso al principio era difícil, había que ir fintando para defender lo tuyo y lo de todos sin que nadie se estresara. Pero el mundo está lleno de gente obtusa que te acorrala y te empuja y luego se sorprende de que saltes y los mandes a la mierda. No todo el mundo, claro. Hay gente muy respetuosa en sus argumentos con la que siempre da gusto hablar. Y conozco muchos que votarían NO y defienden la consulta. Es lo que tiene la democracia. Ah no, en España no. Ay calla, que soy catalana, no me puedo quejar de nada que lleve la maravillosa Marca España. Porque te responden que te calles, que en Catalunya también hay mierda. No te jode, mierda hay en todas partes. Pero de momento, para bien o para mal, por suerte o por desgracia, nos guste y/o nos disguste, Catalunya está dentro de España. Y yo respeto que haya quien tenga fe en este país, que defienda que no...